Alto ventos est coeptis utque fecit. Phoebe sine circumfuso arce. Tanto aliis. Matutinis cornua origo formaeque animal mundo. Chaos: fabricator. Natura mundo caesa addidit. Cuncta habendum meis omni ille formaeque emicuit septemque et. Lege fecit aethere porrexerat gentes horrifer formas.

Alto ventos est coeptis utque fecit. Phoebe sine circumfuso arce. Tanto aliis. Matutinis cornua origo formaeque animal mundo. Chaos: fabricator. Natura mundo caesa addidit. Cuncta habendum meis omni ille formaeque emicuit septemque et. Lege fecit aethere porrexerat gentes horrifer formas.

Alto ventos est coeptis utque fecit. Phoebe sine circumfuso arce. Tanto aliis. Matutinis cornua origo formaeque animal mundo. Chaos: fabricator. Natura mundo caesa addidit. Cuncta habendum meis omni ille formaeque emicuit septemque et. Lege fecit aethere porrexerat gentes horrifer formas.

Casa de campo prostitutas las prostitutas os precederan en el reino de los cielos

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En el presente contexto Ezequiel pone de relieve el principio de la responsabilidad personal: Los padres pecaron y nosotros sufrimos el castigo. Ezequiel les expone cómo no obra así la justicia divina. Decir a Dios que castiga al inocente por el pecador sería acusarle de injusticia Tanto, que una vida sana no puede quedar manchada por los pecados de los padres ni siquiera por los propios cometidos antes de la conversión personal a Dios.

E igualmente el perverso no puede escudarse en la virtud de los antepasados ni en las obras buenas ejercitadas antes de pervertirse. De ahí que lo interesante y urgente es la conversión personal Quien es personalmente bueno atrae la mirada bondadosa de Dios. Quienes personalmente perverso atrae la justicia punitiva de Dios.

No se niega el influjo solidario que une las vidas y las acciones humanas. Pero se pone todo el énfasis en la responsabilidad personal, que es siempre la que da el verdadero valor moral y religioso a nuestra vida y conducta.

No se refieren meramente a la vida o muerte física y corporal, sino también, y principalmente, a la vida del alma; a la que llamamos vida espiritual o vida eterna. Quien comete el pecado se entra él mismo en la zona de la muerte. Y quien, dócil a la gracia de Dios, se convierte del pecado y retorna a Dios, se entra por eso mismo en la zona de la vida: Abrió las puertas al pecado y, con ello, a la muerte.

Desde entonces el Pecado y la Muerte reinan entre los hombres. Especialmente al amor que le profesan y al mismo Espíritu de Cristo que a todos nos une 1. Y quiere de ellos que vivan: Nosotros nos enzarzamos en rivalidades por cosas de poca monta. Cristo, por nuestro amor y redención, ha renunciado todos los privilegios de su condición divina. En efecto, Cristo preexistente en naturaleza divina a , se anonadó en la encarnación, muerte, crucifixión y sepultura 7b-8 , renunciando al derecho de la gloria y goce que le competía.

En premio de esta renuncia ha entrado con su naturaleza humana en la gloria del Padre 9. En el trasfondo de este himno a Cristo se ve al "Siervo de Yahvé" de Isaías humillado y glorificado Is 52, El hijo menor representa a los pecadores, y sobre todo a los gentiles.

Pero, puede esta vid tener sarmientos estériles In 15, Puede haber cristianos o grupos de cristianos infieles a la gracia de la fe y a las amonestaciones de los mensajeros y ministros de Cristo: Ciclo A, Herder, Barcelona, , pp. Maertens-Frisque - "Sí" y "No". Los pecadores, es cierto, se han opuesto a la voluntad de Dios, pero se han arrepentido, como el hijo pródigo, mientras que los que se consideran a sí mismos piadosos servidores de Dios se olvidan de su obligación de amar a los hombres.

Dios no ha decidido, en un momento determinado de la historia, rechazar a Israel y adoptar a los gentiles, ya que su plan de salvación es, en todo momento, universal. Ni siquiera los escribas y las autoridades judías son excluidas de la salvación, pero el comportamiento de éstos con respecto al Mesías les ha hecho perder la función que hasta entonces desempeñaban en el orden de la mediación. El modo de vivir su "sí" a la Ley les ha hecho decir "no" al Evangelio. Esto mismo puede aplicarse también a los cristianos.

Un "sí" pregonado a los cuatro vientos y que, en realidad, oculta alguna negativa, encierra con frecuencia a los "otros" en un "no", que ya no es lo mismo. Sin embargo, el acceso al Reino sólo es posible en la medida en que los que comenzaron diciendo "no", con el tiempo llegan a descubrir que pueden decir "sí" sin necesidad de renegar del todo de sus anteriores opiniones.

Hijo, anda a trabajar a mi viña; a lo cual respondió: No quiero; mas luego recapacitó y fue. Voy, padre, y no fue. Respondieron los príncipes de la curia y ancianos del pueblo: XVIII, 9 ; no cualesquiera pecadores, sino los que se arrepentían. La devoción de los Doctores antiguos es comprensible ante el medro continuo y los triunfos de la fe creciente en Europa; hoy día ya no es devoción, sino devaneo.

La expresión griega traducida por "os preceden" equivale a nuestra expresión vulgar: El contexto confirma todo: Y de hecho allí les hizo una amenaza profética, que se cumplió por cierto: Dios lo hizo y es admirable en nuestros ojos. Él era la piedra desechada por la Sinagoga: Y la Sinagoga fue hecha trizas. Y las otras piedras con que estaba edificada su Iglesia, también era gente "desechada", e incluso desechos humanos, por regla general.

Cristo no nombró justamente a las prostitutas y publicanos por sentimentalismo morboso; por el romanticismo, resentimiento y demagogia de hoy en día. Hay muchos autores Sholem, Ludwig que pintan hoy día a Cristo como un demagogo y un sentimental ruso que andaba recogiendo los desechos de la sociedad por el hecho de ser desechos, no por ser pecadores arrepentidos; y la misma gran cabeza de Nietzsche cayó en esta trampa y denunció con furor la "subversión de la tabla de valores" como obra del Cristianismo y del resentimiento social.

Tiene razón en creerla hoy día un hecho; también tiene razón en creerla obra del cristianismo El cristianismo corrompido en los países latinos es el liberalismo con sus secuelas, falsa democracia y comunismo; en los países nórdicos es el protestantismo: Nietzsche es a la vez curiosamente un profeta del Anticristo y un profeta del cristianismo puro y profundo, con el cual nunca topó.

El liberalismo es una cosa pegajosa y viscosa, como una rana, propia de seres blandengues. Puede que denuncie una degeneración de la raza; a osadas sintomatiza una degeneración de la inteligencia. Él produjo esta gran confusión y farsa, que es al mismo tiempo una religión herética que llaman democrassia.

Sí, yo la repito en todos mis discursos y audiciones radiales; pero hay verdadera y falsa democracia, señor, y yo estoy con la verdadera. Eche y no se derrame: La democracia debe ser: Mas no se crea que la desigualdad, que después determinan las diferencias de méritos y energías, supone en los privilegiados por la Naturaleza el goce de ventajas egoístas, no: Supongo que la han acribillado de signos de interrogación Clarín fue un liberal de talento; no me atrevo a decir inteligente.

Muchos uruguayos saben ya qué cosa fue Rodó: Tanto él como Clarín exponen bastante bien el ideal rusoniano de "la democracia bien entendida".

Es en el fondo un disparate de gente flaca, aunque bienintencionada. El ideal liberal es el ideal de la isla de Jauja, donde se atan los perros con longaniza y las viñas crecen solas y producen el vino ya embotellado, y la uva de mesa en cajones Todos tenemos que tener "igualdad de condiciones" a fin de que "la desigualdad que después determina la vida" no haga daño.

Después viene "la vida" y nos "desiguala"; sea que naciéramos en cuna de raso o de rosa, cosa que al bebé no le importa o que naciéramos en un pesebre. Bueno, pero ahora entra a tallar la "fraternidad": Ah, es que no se ha dado a todos "igualdad de medios La fundo sin querer. Aquí ha mostrado la oreja la "religiosidad" liberal: El que se le oponga es un malvado, un monstruo. Estos liberales que abominan tanto la Inquisición lo hacen porque ellos se la han apropiado: Por esa razón se ha fusilado en la Argentína a muchísima gente desde a y también La Inquisición al fin castigaba por "fractura contumaz de la fe religiosa con daño desorden o peligro del orden social".

Estos castigan por fractura de una opinión política -que es falsa. Para sus adversarios políticos no lo son, Cristo. El liberalismo ha desolado a este país y es la causa de su actual atraso político -y económico; e incluso religioso y cultural.

La "fraternidad" liberal lejos de producir la santidad heroica, produjo lo contrario: Los antiguos decían que "los virtuosos deben gobernar"; el liberalismo, sin dejar de invocar siempre la virtud, ha creado de hecho una selección al revés, que se formula así: Para poner un ejemplo en lo menor.

Un viejo político me dijo cuando yo tenía 23 años: Es casi imposible que un gobernante actual se abstenga de robar: Siete motivos que son siete caracteres necesarios de la "democrassia mal entendida", tal como existe entre nosotros. Y a mis ojos, que son santafecinos, es semiverdad. A esto nos ha conducido "los superiores que tienen cura de almas, cuya superioridad debe significar sacrificio para mejor servir a todos" del ingenuo Clarín. La democrassia es un régimen Un amigo que es burócrata me dijo cuales eran las siete tentaciones de san Burocracio, a las cuales él heroicamente aunque con caídas resistía: No; la democrassia con su burocrassia, su plutocrassia y su idiosincrassia, incluso la democrassia "bien entendida" no es el mejor de los regímenes políticos posibles.

Obras y no palabras, caballeros. La "verdadera democracia" es la de Cristo, a saber: El verdadero demócrata es el hijo que lanzó una puteada cuando su padre lo mandó trabajar, y trabajó; no el otro que desobedeció después de decir: Que es lo que hay que hacer en la Argentina, hoy políticamente invertebrada o peor, quebrada como culebra tundida ; pero yo no lo voy a ver.

Hans Urs von Balthasar - Jesucristo dijo e hizo 1. La primera es que una conversión tardía es mejor que el fariseísmo que cree erróneamente no tener necesidad de conversión: La segunda distingue claramente entre decir y hacer, entre los piadosos deseos con respecto a Dios, con los que uno puede engañarse a sí mismo porque piensa haber hecho ya bastante, y las obras efectivas que a menudo realizan personas cuyo comportamiento externo no permitiría sospechar que son capaces de realizar tales obras.

Estas dos enseñanzas del evangelio se explican muy bien en las lecturas. La primera lectura, del profeta Ezequiel, se refiere a la conversión tardía. Los caminos de la vida son confusos y no pocas veces inextricables. El hombre puede perderse primero en los dominios del pecado, lejos de Dios.

Pero para poder pronunciar este no es preciso haber oído antes la exigencia divina, y como ésta deja siempre un eco en el alma, el pecador se siente incómodo con su conducta. La mala conciencia le persigue y por así decirlo le estropea el placer que proporciona el pecado: Una conversión, aunque sea tardía -piénsese por ejemplo en la conversión del buen ladrón en la cruz-, es un acontecimiento tan esencial para Dios que éste lava todos los pecados anteriores en silencio y comienza una contabilidad totalmente nueva en la vida del pecador convertido.

Los datos de esta vida no son agregados o sumados al final, en el juicio, sino que, cuando comienza la nueva vida, se produce un borrón y cuenta nueva. Por eso los publicanos y las prostitutas pueden llegar al reino de los cielos antes que los fariseos. Lo importante es hacer. La segunda lectura muestra que lo realmente importante no es decir sino hacer.

El sí del segundo hijo del evangelio era pura ostentación: Volver Arriba Santos Padres: Porque estos dos hijos ponen bien de manifiesto lo que sucedió con losjudíos y con los gentiles. Todo cuanto dijere el Señor lo haremos y obedeceremos, en sus obras le desobedecieron.

Justamente porque no pensaran que la ley había de servirles para algo, Él les hace ver que ella había de ser motivo de mayor condenación. Que es lo mismo que Pablo afirma cuando dice: Y notemos que, para que sean ellos mismos quienes se condenen, les obliga el Señor a responder a su pregunta, que era como pronunciar su propia sentencia. Publicanos y rameras van delante Para conseguirlo, pone la culpa en otra persona. Mas ya que ellos mismos sin entender lo que decían, pronuncian su sentencia, el Señor pasa a revelarles lo que estaba como en la penumbra y les dice: Los publicanos y las rameras se adelantan a vosotros camino del reino de los cielos.

Porque vino Juan a vosotros en camino de justicia, y no le creísteis, pero los publicanos y las rameras le creyeron. Y vosotros, a pesar de verlos, no os arrepentisteis luego para creer en él. De ahí que añade también la causa. Vino en camino de justicia. No, su vida fue irreprochable, y su celo extraordinario; y, sin embargo, no le prestasteis atención.

Y, junto con ésta, otra culpa: Porque su deber era haber creído antes; mas el no haber creído ni aun después, es pecado que no tiene ya perdón posible.

Grande alabanza de los publicanos y mayor condenación de fariseos: Y ni aun a éstos queréis por maestros. Vosotros no creísteis, y esto no les escandalizó a ellos. Ellos creyeron, y esto no os aprovechó a vosotros. Os preceden, no quiere decir que ellos sigan, sino que, si quieren, tienen esperanza de seguirlos. Nada, en efecto, como la emulación despierta a la gente grosera. De ahí que el Señor repita a cada paso: Y por eso, para excitar su emulación, les pone delante a publicanos y rameras.

En realidad, éstos son los dos extremos del pecado; los dos engendrados de un mal amor: Pero con ello les prueba también que creer a Juan es, sobre todo, obedecer a la ley de Dios. El que las rameras, pues, entraran en el reino de los cielos no fue obra de sola gracia, sino también de justicia. Porque no entraron siguiendo en su mala vida, sino obedientes y creyentes, purificadas y transformadas. Porque no les dijo a bocajarro: Primero les pone el ejemplo de las rameras y luego añade lo de la fe, convenciéndolos por la evidencia misma de los hechos de lo imperdonable de su conducta y haciéndoles ver de paso cómo todo o hacían portemor a los hombres y por vanagloria.

Porque si no confesaban a Cristo, era por temor de ser excomulgados de la sinagoga; y si de Juan no se atrevían a hablar mal, no era por respeto a su santidad, sino por temor al pueblo.

Y vosotros, a pesar de saberlo, no os arrepentisteis después para creer en él. Malo es ya no decidirse por el bien desde el principio, pero mucho peor no cambiar tampoco después. Esto es lo que señaladamente hace perversos a muchos y esto es lo que veo pasarles ahora a algunos por su extremo endurecimiento.

Exhortación a la confianza: El caso es que esta mala mujer se hallaba entre nosotros; era la primera actriz del teatro, su nombre corría de boca en boca por todas partes, no sólo en nuestra ciudad, sino también en la Cilicia y Capadocia.

Muchos la acusaban hasta de magia, de modo que tendía sus redes no sólo con la belleza de su cuerpo, sino también con sus maleficios. Entre sus redes llegó a prender esta mala mujer no menos que al hermano de la emperatriz. Tal era la tiranía de su belleza. Mas de pronto, no se sabe cómo, o, mejor dicho, yo lo sé perfectamente; con decidida voluntad, por su cambio de vida y por la gracia de Dios, que a sí se atrajera, despreció cuanto antes había amado, tiró por tierra todos los embustes del diablo y emprendió su carrera hacia el cielo.

Se acudió por causa de ella al prefecto de la ciudad, fueron soldados bien armados, y no fueron capaces de hacerla volver a la escena ni sacarla de entre las vírgenes que la habían recogido. Tan necesaria nos es en todo momento un alma inflamada de fervor, y nada hay entonces que nos impida llegar a ser grandes y admirables. Ni tampoco el pecador desespere, pues muy posible es que también él pase delante a los primeros.

Escuchad lo que dice Diosa Jerusalén: Díjele después de cometer todas estas impurezas: Conviértete, y no se convirtió. Lo que quiere decir que, por lo menos cuando nos volvemos al ardiente amor de Dios, Dios no nos echa ya en cara lo pasado.

No es Dios como los hombres. Dios, si nos arrepentimos, no nos reprocha lo pasado ni nos dice: Si nos volvemos a Él, nos ama. Lo que cumple es que nos volvamos debidamente. Conversiones así no sólo se han dado en el Antiguo, sino también en el Nuevo Testamento. Su hijo recrea aquellas llegadas del padre desde Londres, París, Düsseldorf o Génova. La primera novela que publicó fue precisamente Elois y Morlocks, a la que siguieron Anafrodisis y Pygmalión y Galatea , editadas ambas por Renacimiento en por la opinión favorable que merecieron a su asesor literario, Ricardo León.

En llegó La colisión , en la que un almirante inglés, desesperado por la muerte de su hija, que ha sido víctima de la razón de Estado, hace que su acorazado sea echado a pique en unas maniobras navales en lo que le parece una forma de suicidio digna de él. Y Su primer baile es un alegato en verso contra los primeros tangos que conoció.

Al amoroso recuerdo de su hijo se debe que sepa también de sus obras inéditas. Al final de su vida volvió a sus orígenes, con dos novelas de ficción científica. En Electromoribundia las naciones de la Europa occidental y los Estados Unidos se quedan sin energía por obra de los japoneses, que han realizado un descubrimiento aterrador y quieren ser los dominadores de quienes antaño les dominaron: Imagina en ella una explosión solar que deja ciego al occidente, de modo que Rusia se apresta a invadir el mundo capitalista; responde éste con la bomba atómica, hasta que una nueva explosión solar reduce a la ceguera al planeta entero.

Concluyó y actualizó el manuscrito su hijo Ignacio, que lo publicó en en Biblioteca Nueva con el título de La ira del sol , firmado por Zacarías M.

En ya era conocido por los retratos de Picasso y otros asiduos de Els quatre gats que había dibujado y había alcanzado fama como diseñador editorial e ilustrador de revistas españolas y francesas; se ocupó, en fin, del cómic, destacadamente en En Patufet.

Cuando todos se van se queda uno, que no ha abierto la boca -y que bien podría encajar en el Hombre Silencioso de la narración original-, que resulta ser el hermano del viajero, el misionero católico Zacarías M. Blondel, que ha vuelto a casa para disfrutar de una temporada de descanso.

Al reconocerse mutuamente recuerdan y renuevan sus discusiones de antaño: Recuérdese que en la novela de Wells también el viajero parte al día siguiente de su regreso, sin ninguna explicación y sin retorno.

Parten a principios del siglo XX y saltan una centuria, hasta principios del XXI, tomando tiempo en el mismo lugar de donde partieron, en el laboratorio de los Blondel, cerca de Londres. Allí les aguarda un viejecillo que sabía de su llegada y había adquirido la casa y el cobertizo. Les cuenta cómo va el mundo. El autor no espera y, fiel a su pensamiento, presenta una situación que ya prefigura decididamente la de los elois y los morlocks. En los primeros años del siglo XX las grandes sociedades anónimas crearon unos poderosísimos sindicatos que pronto absorbieron a los de los trabajadores.

La población mundial total es de dos mil millones de habitantes, que viven en su mayoría hacinados en sesenta megalópolis. Eso sí, existe una Asociación contra la Depauperación que da de comer a todo el que quiera trabajar, por insignificante que sea la labor que pueda prestar, a la manera del ejército de Tropas del espacio , de Heinlein, que había de admitir hasta la tarea de un ciego y paralítico, si quería servir.

Los hermanos se horrorizan, Zacarías sobre todo, y parten hacia el siglo XIV, pues han decidido que cada salto triplique al anterior, hasta llegar al tiempo de Weena. Entre tanto los hermanos divisan Londres desde fuera del muro que encierra la ciudad. En fin, esta humanidad es ya mórbida y afeminada, de modo que los hermanos Blondel llaman la atención por su estatura, su barba y su tez morena.

Zacarías observa que las mujeres son provocativas hasta la procacidad, por lo que pregunta si se tarta de "cortesanas", término que ha de explicar, para enterarse con asombro de que, mientras los varones tienen restringida su estancia en las Ciudades del Placer, las hembras pueden permanecer en ellas indefinidamente, en tanto se conserven hermosas.

Allí se va a ligar, que diríamos hoy, y pronto son asaltados por tres bellas hembras: Neredda introduce en una de ellas la cinta "Viaje de bodas" y las condiciones del feroz y cruel dominio de las mujeres sobre los hombres son tales que el autor las compara con las arañas epeiras, especie en que la hembra es de tamaño y fuerza superiores a las del macho y es frecuente que se lo coma después de la cópula.

El hombre, al arrancar a la mujer su religiosidad, primero, y su decoro, después, creyó que iba a conseguir aquel sueño de "todas para todos", mas se encontró con la dura realidad de que "todos para todas".

La mujer, tras ser elevada de esclava a igual al varón por el cristianismo, le ha dado un puntapié a la escalera. El envilecimiento de la sociedad del siglo XXIV es sólo el proceso lógico de degradación que se había iniciado en el XX. Este planeamiento teórico parece que exigiría que las castas fueran impermeables, lo que todavía no se da del todo.

Su gestación dura cinco meses, para facilitar el parto, y las incubadoras hacen el resto. Entre ambas clases, y en tanto la sociedad siga siendo imperfecta, existe la citada clase intermedia, transitoria, que posee derechos y deberes a intervalos. Tras el trabajo y la comida, que es de menor ración para el que produce por debajo de lo exigido, cada obrero es encerrado con su pareja. Los que se sienten atraídos por una persona distinta de la que se les ha asignado solicitan servir en los Thanatos, el reverso tenebroso de los Palacios de la Eutanasia, donde se permite el amor libre pero cuyos efluvios crean adicción y matan.

Sirven para regular el exceso de población. Los dos hermanos toman el ascensor en sentido contrario y regresan a la pradera donde ha de materializarse el Kronodromos, sin que nadie se haya interesado por su visita ni por su invento.

El gran adelanto de este siglo, concluye Bryant, es el extraordinario aprovechamiento de la energía solar y su subsiguiente distribución, que culmina en el dominio del clima. Y con este suspense se cierra el primer tomo.

casa de campo prostitutas las prostitutas os precederan en el reino de los cielos El exterminio total de todo enemigo. Dice el Catecismo CIC Llega al Templo y los príncipes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo le piden cuentas: La primera lectura, del profeta Ezequiel, se refiere a la conversión tardía. El reino de los cielos. Por supuesto y afortunadamente tengo el poder de crecer de nuevo.

Estas dos enseñanzas del evangelio se explican muy bien en las lecturas. La primera lectura, del profeta Ezequiel, se refiere a la conversión tardía. Los caminos de la vida son confusos y no pocas veces inextricables. El hombre puede perderse primero en los dominios del pecado, lejos de Dios. Pero para poder pronunciar este no es preciso haber oído antes la exigencia divina, y como ésta deja siempre un eco en el alma, el pecador se siente incómodo con su conducta.

La mala conciencia le persigue y por así decirlo le estropea el placer que proporciona el pecado: Una conversión, aunque sea tardía -piénsese por ejemplo en la conversión del buen ladrón en la cruz-, es un acontecimiento tan esencial para Dios que éste lava todos los pecados anteriores en silencio y comienza una contabilidad totalmente nueva en la vida del pecador convertido.

Los datos de esta vida no son agregados o sumados al final, en el juicio, sino que, cuando comienza la nueva vida, se produce un borrón y cuenta nueva. Por eso los publicanos y las prostitutas pueden llegar al reino de los cielos antes que los fariseos. Lo importante es hacer. La segunda lectura muestra que lo realmente importante no es decir sino hacer.

El sí del segundo hijo del evangelio era pura ostentación: Volver Arriba Santos Padres: Porque estos dos hijos ponen bien de manifiesto lo que sucedió con losjudíos y con los gentiles. Todo cuanto dijere el Señor lo haremos y obedeceremos, en sus obras le desobedecieron. Justamente porque no pensaran que la ley había de servirles para algo, Él les hace ver que ella había de ser motivo de mayor condenación.

Que es lo mismo que Pablo afirma cuando dice: Y notemos que, para que sean ellos mismos quienes se condenen, les obliga el Señor a responder a su pregunta, que era como pronunciar su propia sentencia. Publicanos y rameras van delante Para conseguirlo, pone la culpa en otra persona. Mas ya que ellos mismos sin entender lo que decían, pronuncian su sentencia, el Señor pasa a revelarles lo que estaba como en la penumbra y les dice: Los publicanos y las rameras se adelantan a vosotros camino del reino de los cielos.

Porque vino Juan a vosotros en camino de justicia, y no le creísteis, pero los publicanos y las rameras le creyeron. Y vosotros, a pesar de verlos, no os arrepentisteis luego para creer en él. De ahí que añade también la causa. Vino en camino de justicia. No, su vida fue irreprochable, y su celo extraordinario; y, sin embargo, no le prestasteis atención. Y, junto con ésta, otra culpa: Porque su deber era haber creído antes; mas el no haber creído ni aun después, es pecado que no tiene ya perdón posible.

Grande alabanza de los publicanos y mayor condenación de fariseos: Y ni aun a éstos queréis por maestros. Vosotros no creísteis, y esto no les escandalizó a ellos. Ellos creyeron, y esto no os aprovechó a vosotros. Os preceden, no quiere decir que ellos sigan, sino que, si quieren, tienen esperanza de seguirlos. Nada, en efecto, como la emulación despierta a la gente grosera. De ahí que el Señor repita a cada paso: Y por eso, para excitar su emulación, les pone delante a publicanos y rameras.

En realidad, éstos son los dos extremos del pecado; los dos engendrados de un mal amor: Pero con ello les prueba también que creer a Juan es, sobre todo, obedecer a la ley de Dios. El que las rameras, pues, entraran en el reino de los cielos no fue obra de sola gracia, sino también de justicia.

Porque no entraron siguiendo en su mala vida, sino obedientes y creyentes, purificadas y transformadas. Porque no les dijo a bocajarro: Primero les pone el ejemplo de las rameras y luego añade lo de la fe, convenciéndolos por la evidencia misma de los hechos de lo imperdonable de su conducta y haciéndoles ver de paso cómo todo o hacían portemor a los hombres y por vanagloria.

Porque si no confesaban a Cristo, era por temor de ser excomulgados de la sinagoga; y si de Juan no se atrevían a hablar mal, no era por respeto a su santidad, sino por temor al pueblo. Y vosotros, a pesar de saberlo, no os arrepentisteis después para creer en él. Malo es ya no decidirse por el bien desde el principio, pero mucho peor no cambiar tampoco después.

Esto es lo que señaladamente hace perversos a muchos y esto es lo que veo pasarles ahora a algunos por su extremo endurecimiento. Exhortación a la confianza: El caso es que esta mala mujer se hallaba entre nosotros; era la primera actriz del teatro, su nombre corría de boca en boca por todas partes, no sólo en nuestra ciudad, sino también en la Cilicia y Capadocia. Muchos la acusaban hasta de magia, de modo que tendía sus redes no sólo con la belleza de su cuerpo, sino también con sus maleficios.

Entre sus redes llegó a prender esta mala mujer no menos que al hermano de la emperatriz. Tal era la tiranía de su belleza. Mas de pronto, no se sabe cómo, o, mejor dicho, yo lo sé perfectamente; con decidida voluntad, por su cambio de vida y por la gracia de Dios, que a sí se atrajera, despreció cuanto antes había amado, tiró por tierra todos los embustes del diablo y emprendió su carrera hacia el cielo.

Se acudió por causa de ella al prefecto de la ciudad, fueron soldados bien armados, y no fueron capaces de hacerla volver a la escena ni sacarla de entre las vírgenes que la habían recogido. Tan necesaria nos es en todo momento un alma inflamada de fervor, y nada hay entonces que nos impida llegar a ser grandes y admirables. Ni tampoco el pecador desespere, pues muy posible es que también él pase delante a los primeros.

Escuchad lo que dice Diosa Jerusalén: Díjele después de cometer todas estas impurezas: Conviértete, y no se convirtió. Lo que quiere decir que, por lo menos cuando nos volvemos al ardiente amor de Dios, Dios no nos echa ya en cara lo pasado.

No es Dios como los hombres. Dios, si nos arrepentimos, no nos reprocha lo pasado ni nos dice: Si nos volvemos a Él, nos ama. Lo que cumple es que nos volvamos debidamente. Conversiones así no sólo se han dado en el Antiguo, sino también en el Nuevo Testamento. Y, sin embargo, pudo hacerse a Dios propicio. Y, sin embargo, por haberse adormecido, cayó.

Y, sin embargo, se convirtió en apóstol. Y vino a ser evangelista. De ahí que os repito: A éste se le dice: El que crea estar en pie, tema no caiga; y a aquél: Enderezad las manos flojas y las rodillas desatadas. Nuevamente a los unos les dice: Y a los otros: Los unos han de vigilar por guardar lo que tienen; los otros esforzarse por ser lo que no son.

Aquellos han de guardar la salud; éstos, librarse de su enfermedad. A los unos se les dice: Pues toma tu camastro y echa a andar y vete a tu casa. Porque el pecador no sólo es impotente para el bien, sino muy activo para el mal. Y, sin embargo, aun cuando tal sea tu situación, con un poco que quieras levantarte, todos tus males pueden desaparecer.

También ahora se presenta delante de ti Cristo y te dice: No tienes hombre, pero tienes a Dios. No tienes quien te meta en ella, pero tienes quien te manda que tomes tu camilla y camines.

Aquí no cabe decir: Mientras yo bajo, otro se me adelanta. Es ésta una gracia que no se gasta ni consume, una fuente que mana perennemente y de su plenitud nos curamos todos en el cuerpo y en el alma. Acerquémonos pues, también ahora. Rahab, mala mujer era, y se salvó. El ladrón, asesino sería, y se convirtió en ciudadano del paraíso. Judas que estuvo con el Maestro, se hizo traidor; y el ladrón, estando en la cruz, se hizo discípulo.

Tales son las sorpresas de Dios. De este modo fueron los Magos gloriosos; así el publicano se convirtió en evangelista; así el blasfemo en apóstol. No te cierres las puertas, no obstruyas la entrada. Breve es el tiempo presente, escaso el trabajo. Mas aun cuando fuera mucho, ni aun así habría que desalentarse. Y, a decir verdad, tampoco es igual uno y otro trabajo. Porque, en los negocios terrenos, los peligros son continuos, los daños se suceden unos a otros, la esperanza es incierta, la servidumbre mucha, y el gasto de dinero, de cuerpo y de alma, constante.

Mas aun cuando los negocios no fracasen, sino que den mucho fruto, ése permanece poco tiempo. No así en la virtud. El trabajo es en el tiempo de la corrupción y en el cuerpo mortal; la corona, empero, en cuerpo inmortal y exento de vejez y que no ha de tener fin. El trabajo es lo primero y breve; la recompensa, posterior y sin término, a fin de que puedas ya descansar tranquilamente, sin perspectiva de molestia alguna. Porque allí no hay que temer ya cambio ni decadencia, como aquí.

Porque el que desprecia las riquezas, aquí mismo recibe ya su recompensa, libre que se ve de preocupaciones de envidias, de denuncias, de insidias y de malquerencia.

Y, por modo semejante, todas las otras virtudes nos dan ya desde aquí su recompensa. Porque de este modo no sólo viviremos felices en este mundo, sino que alcanzaremos los bienes eternos, que os deseo a todos por la gracia y misericordia de nuestro Señor Jesucristo, a quien sea gloria y poder por los siglos de los siglos.

Sí, quiero El domingo pasado, queridos hermanos, vimos cómo Jesucristo empleaba la imagen de la viña de tan rico contenido en la tradición judía. Acabamos de escuchar cómo Nuestro Señor vuelve a emplear la misma imagen, pero ahora para ilustrar un nuevo elemento en relación con la Iglesia que eso significa la viña.

Lo peor es que los mismos líderes judíos habían dado la razón de ello. Jesucristo simplemente toma nota de lo que pasaba: La Sagrada Escritura llama obediencia de la fe a esta respuesta del hombre a Dios que revela.

Pensémoslo bien, someterse libremente, como pasa en el matrimonio para ambos, cf. Por eso usamos la misma palabra, alianza, para referirnos a ambas relaciones, la de Dios con el hombre y la del esposo con la esposa. No por nada, san Pablo lo llama el padre de todos los creyentes cf. Hasta la Escritura lo dice: El que hace la voluntad del padre es el hijo que primero rechaza hacer lo que el padre le pide pero finalmente lo hace.

Muéstrame tu fe sin obras que yo por las obras te mostraré mi fe, dice Santiago 2, Recordemos la imagen usada por Cristo: Ya el domingo pasado dimos a entender todo el significado que esa imagen encierra. Pues bien, todos hemos de colaborar en ello: Este deber es inherente a la dignidad de la persona humana. Todos estos valores informan, y al mismo tiempo, dirigen las manifestaciones de la cultura, de la economía, de la convivencia social, del progreso y del orden político, del ordenamiento jurídico y, finalmente, de cuantos elementos constituyen la expresión externa de la comunidad humana en su incesante desarrollo" en Esto que se dice de la sociedad natural o sea la familia, el barrio, la ciudad, la nación, etc.

La condición social de la naturaleza del hombre también es redimida por Cristo. Dicho sencillamente, todos y cada uno estamos llamados a colaborar en la viña. Venid también vosotros a trabajar a mi viña. De nuevo, esto vale tanto para el orden natural como para el sobrenatural. San Juan lo señala claramente: En esto hemos conocido lo que es amor: También nosotros debemos dar la vida por los hermanos 1Jn 3: Pero, luego cambió, es decir se dio en él una conversión, algo que es constantemente requerido de nuestra parte: La sociedad, hemos señalado siguiendo al catecismo, "es indispensable para la realización de la vocación humana.

Ahora, para alcanzar este objetivo es preciso que sea respetada la justa jerarquía de los valores que subordina las dimensiones 'materiales e instintivas' del ser del hombre 'a las interiores y espirituales' En realidad, la necesidad es incluso mayor. Dada la situación actual del hombre, herido por el pecado original, se hace virtualmente imposible alcanzar una sociedad perfecta prescindiendo de la revelación: La caridad representa el mayor mandamiento social.

Respeta al otro y sus derechos. Inspira una vida de entrega de sí mismo: La Virgen María, como hemos señalado, nos dio un ejemplo de aceptación de lo que Dios pedía. Toca ahora a nosotros ponernos a trabajar decididamente en la viña para no ser considerados siervos malos y perezosos, indignos de recibir la paga prometida, que es nada menos que la vida eterna. Todos los derechos reservados Volver Arriba Aplicación: Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: Mejor es cumplir la voluntad de la persona amada, en este caso Dios , sin reconocerla que reconocerla y no cumplirla.

Reconocer la voluntad de la persona amada es aceptar sus razones, comprender sus motivaciones, conocer sus deseos, darle el sí, llegar a un encuentro a nivel intelectual no admitiendo, ni consintiendo, fisura ni discusión alguna; pero eso no es amor. No discutir no es amar.

El amor es una adhesión personal que se traduce en hacer mía la voluntad del otro. El amor se expresa en la obediencia, pues ésta pone de manifiesto el interés profundo de la persona en ese momento. Quien ama procura una fusión de voluntades sin confusión de libertades ni de personalidades. Obedecer no es acatar y ser uno con la otra persona, no es dejar de ser dos. Educar en la voluntad, educar en la obediencia, es preparar para el amor. Para la inmensa mayoría de la gente amar es querer, querer para sí, y cuando no quieren se acaba todo.

Creen amar y confunden obediencia por absorción, dependencia o dominio. Amor y libertad son, para ellos, términos antagónicos hasta el punto de que cuando dejan de amar se sienten libres.

La obediencia debida al amor es fruto de la razón y de la conciencia del individuo que caminan juntas: Amo y obedezco cuando pienso y siento al unísono con otra persona.

Por eso puedo definir el amor como un compromiso con uno mismo hacia la persona del otro. La pérdida de interés por complacer al otro, haciendo tuya su voluntad con alegría, manifiesta tu desinterés por él como persona. Obedecer pone de manifiesto el deseo de unión personal, corporal y espiritual. Cuando aparece el desinterés por complacer al otro cumpliendo su voluntad es que el amor desapareció y no se lo dijiste por caridad, piedad, miedo o interés.

En el amor obedecemos no por caridad, ni por interés, ni por el ejercicio de la paciencia, ni por miedo a perder a la persona amada; obedecemos porque la persona amada encarna nuestras aspiraciones y anhelos. Éste es el momento en que podemos preguntarnos si Dios, o qué dios, encarna nuestras aspiraciones y anhelos. Pero estrictamente hablando, los verdaderos pioneros del Reino son las prostitutas y lo spublicanos… Ellos son los primeros… en el camino del Reino.

Por eso, porque ellos inician el camino Ellas no hacen un camino para ellas solas, lo hacen para todos En la historia del Reino de Dios los primeros no son jerarcas y jefes, sino publicanos y prostitutas.

Ellos, en especial las prostitutas, son los auténticos representantes de nuestra sociedad. El texto, como digo, es fuerte. Las prostitutas no reciben la caridad de la gran iglesia que las ama, sino que son ellas las que inician el camino de la Gran Iglesia, que es para todos Las prostitutas han creído Lo diré con el griego: Es como si los grandes no tuvieran sentimientos… y sólo prostitutas y publicanos pudieran tenerlos de verdad y creer de verdad, trasformando los sentimientos desde la llamada de gracia, en la gracia.

La tradición cristianaha sentido casi siempre dificultades ante este pasaje. A las prostitutas en general se las ha seguido utilizando o, en el mejor de los casos, se las ha metido en casas de arrepentimiento y conversión. Son los hijos mayores los que deben descubrir la fe que hay en muchas prostituías y publicanos, para dejarse cambiar desde ellos y por ellos desde ellas y por ellas.

No es el buen sistema el que debe convertir encerrar a las prostitutas, sino que debe dejarse iluminar por ellas. Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura. Te faltan caracteres Respetar saltos de linea Comentarios Comentario por Oliva Porque sin creer en Dios, viven en el Abba y desde el Abba, participan de Su Vida sin que les medie la muerte y nos preceden en un Reino que se construye desde ahora.

Un abrazo a todas y a todos. Y a la paz del Padre Bueno,. La lectura de hoy siempre me los trae con vida a la memoria del corazón. Bienaventurados los increyentes, los indecisos y los agnósticos; los hombres y las mujeres que aman a fondo perdido y sin credo, sin la esperanza de una recompensa futura.

Los que ceden su tiempo, su persona, sus anhelos y cuanto son a causas sociales apremiantes desde ongs, asociaciones y otros organismos y entidades y su amor y su entrega los hermana con inmigrantes, refugiados, desahuciados, sin techos, enfermos y marginados. Bienaventurados porque son pan y vino, porque son eucaristía. Bienaventurados estas mujeres y estos hombres que aman sin credo con amor intenso.

No hay nada que agradecer, Xabier. Me atrevería a incluir en la interpretación de este domingo, si me lo permites, a un colectivo imposible en el imaginario de la Galilea del siglo I. Son hombres y mujeres desdeñados con frecuencia desde un cierto sector religioso que, ahora como entonces, se siente agraciado por una fe —pobremente entendida como creencias- que estiman merecida; desde cierto sector religioso que se considera a sí mismo depositario de la tradición y custodio de la norma, privilegiado de lo sagrado y elevado sobre lo profano, pero con un corazón marchito y yermo y un amor reseco.

Un abrazo a todas y a todos y feliz domingo. En primer lugar, su comprensión de la ética como estética de la existencia o el arte de vivir. Frente a las relaciones de poder que gobiernan a los sujetos y definen las formas de ser sujeto, la resistencia a esta red de fuerzas se constituye en una ética del cuidado de sí mismo como ejercicio reflexivo de la libertad: En tercer lugar, hace un tiempo que vengo pensando en las implicaciones de la figura del intelectual en el pensamiento Michel F.

El intelectual para este filósofo francés no es aquel individuo situado delante, en la vanguardia de la cabecera o en un plano superior que le permite. Sé que para quienes andan estrechos de mira, Michel F.

Pero hay tres frentes donde creo que las aportaciones de Michel F. Piñero Jairo del Agua J.

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