Alto ventos est coeptis utque fecit. Phoebe sine circumfuso arce. Tanto aliis. Matutinis cornua origo formaeque animal mundo. Chaos: fabricator. Natura mundo caesa addidit. Cuncta habendum meis omni ille formaeque emicuit septemque et. Lege fecit aethere porrexerat gentes horrifer formas.

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Putas en acion es moral tener sexo con prostitutas

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El taller mujeres trabajadoras sexuales se reabrió en este encuentro, después de 12 años. El mismo se inició por primera vez en Rosario por Sandra Cabrera, trabajadora sexual militante por la regulación del trabajo sexual, representante de AMMAR Asociación Mujeres Meretrices de la Argentina en Acción por Nuestros Derechos quien fue asesinada por un tiro en la nuca, hecho perpetrado por la policía del Gobierno de Santa Fe. El taller se notaba que era un éxito. Se tuvieron que reabrir comisiones porque las aulas desbordaban de mujeres ansiosas por debatir.

Muchas referentes de AMMAR de diferentes provincias del país tuvieron de repente tener que estar oficiando de moderadoras en comisiones armadas en el momento, en aulas y pedacitos de patio que quedaran disponibles para usar. Luego de la presentación y de usuales primeros momentos de silencio, quietud y nervios, se dio inicio al taller.

Las coordinadoras del taller fueron claras ni bien comenzaron: No estaban dispuestas a ponerlo en duda, en una tela de juicio moral. Después de escucharlas un buen rato, les pregunte cuales eran sus métodos anticonceptivos, especialmente para saber cómo prevenían enfermedades de transmisión sexual.

También como seleccionaban a sus clientes, y como hacían, por ejemplo, si un cliente se ponía violento, como reaccionaban a ello, y si les había pasado, cómo habían afrontado volver a trabajar. Después de sus respuestas, me di cuenta que la pregunta estaba llena de prejuicios. Preguntas estereotipadas, llenas de prejuicios por desconocer, por naturalizar cosas que no son. Y a partir de eso empezaron a deconstruir toda una idea errónea sobre el trabajo sexual.

Primero se empezó por la figura construida del cliente. Hay una idea marcada que el cliente es un hombre violento, el cual exige todo y las putas por miedo a no ser violentadas tienen que cumplir. Pero contaron que el cliente en la mayoría de los casos no es violento. Por otro lado, las prostitutas del taller reconocieron ser privilegiadas. Muchas de ellas trabajan de forma privada en sus departamentos, contactando y eligiendo a sus clientes a través de las redes sociales.

Una de ellas conto que primero mira cual es el perfil del posible cliente, y si ha hecho comentarios discriminadores, o es si es policía, no lo atiende. Asimismo, ellas determinan previamente que es lo que acceden y quieren hacer, y que es lo que no, y ellas mismas se ponen su tarifa.

Por esta situación de privilegio, creen necesario el reconocimiento legal de su trabajo, para que todas puedan trabajar en condiciones dignas. No concretan un encuentro con quien no acepte esta condición, tanto por su seguridad como la del cliente. Dejaron en claro que no son sujetas pasivas, y por ende no son objetos cosificados.

La cosificación relaciona a la mujer como algo pasivo, y claramente las trabajadoras sexuales recalcaron que son activas y convencidas del trabajo que hacen. Creen que hay que dejar de verlas como víctimas, infantilizadas, que necesitan tutelaje.

Dejaron bien en claro que no venden su cuerpo, venden un servicio; sino todo trabajo debería considerarse como una venta del cuerpo. Si se considera que la puta vende su cuerpo, el futbolista vende su pierna, la cocinera vende sus manos, etc.

Nadie se saca una parte del cuerpo. Todos venden un servicio, propiciado por el cuerpo como medio de producción. Diferenciación entre trabajo sexual y trata de personas. Y eso resonó durante los dos días de desarrollo de taller. En este sentido fueron determinantes, y les parecía hasta en un punto molesto tener que aclararlo: Reclaman el ejercicio libre de la prostitución, y el reconocimiento de los derechos de quienes si quieren vivir de eso.

Creen que ambas políticas deben ir de la mano: Se molestan por tener que aclararlo, pero ellas mismas reconocen que hay una línea delgada que divide el trabajo sexual de la trata, pero afirman que ambas cosas dejarían de confundirse si existiese una regulación por parte del Estado de esta forma de trabajo autónomo. Un tema aparte fue la prostitución de mujeres trans, que me parece relevante mencionarlo, en el cual se coincidió que el contexto es muy diferente.

La estigmatización de las mujeres trans es tan grande, que la mayoría de las veces se les niegan trabajos por su identidad de género. Se resaltó y acompañó con aplausos la necesidad de un cupo laboral trans, ya que la mayoría de ese colectivo trabaja de la prostitución porque no tienen otra opción, porque el mercado laboral no las acepta para otro tipo de empleo. La crítica a la izquierda, y el trabajo sexual como punto de quiebre en el movimiento feminista.

Sobre el trabajo sexual hay dos posturas muy diferentes y marcadas. La abolicionista que cree que se debe prohibir cualquier tipo de trabajo sexual, y la reglamentarista que cree en la necesidad de reglamentar el trabajo sexual. Cualquier crítica al trabajo sexual, especialmente de las izquierdas, debería también incluir una crítica al trabajo en general.

Todo trabajo es explotación en el sistema capitalista. Gran parte de la izquierda se opone al trabajo sexual porque dice, sería funcional al capitalismo.

Y sin embargo yo no veo que ninguna —refiriéndose a las abolicionistas presentes en el taller- crea que hay que abolir el empleo doméstico.

En particular, el adulterio acarrea un severo castigo. Las relaciones prematrimoniales también son consideradas pecado, aunque menos grave. Todas las leyes de la sharia que regulan la conducta sexual se aplican igualmente a varones y mujeres.

Los actos de sodomía son explícitamente castigados con la muerte de acuerdo con el siguiente hadiz: Al contrario que otras religiones, en el hinduismo la visión de la moral sexual difiere ampliamente dependiendo de la secta en concreto. El budismo observa dos enfoques para la ética y moral sexual dependiendo de si se dirige a laicos o a monjes. Los laicos deben observar una guía de cinco preceptos éticos, entre los cuales se incluye evitar una conducta sexual incorrecta.

Esta prohibición se refiere a adulterio, pedofilia, violación y otras parafilias y conductas sexuales que conlleven el sufrimiento para otras personas o uno mismo. El gnosticismo dice que fornicar, es tener satisfacción sexual con pérdida del líquido sexual, sin hacer referencia a si es debido a la masturbación , cópula , cón su pareja, sin ella, o por cualquier otro medio. El gnosticismo, al respecto, tiene sus propios códigos y reglamentos de ética y moral sexual. Las leyes sobre la fornicación han estado históricamente vinculadas a la religión y tradiciones jurídicas y políticas de cada jurisdicción.

En los países del derecho anglosajón — common law — como Inglaterra , EE. La mayoría de estos países tiene identificación con el Islam. Las relaciones sexuales prematrimoniales se consideraban como un asunto moral privado y propio de cada individuo, y como tal nunca fueron consideradas delitos por el derecho anglosajón. Aun así, la mayoría de estas leyes fueron derogadas, o no encontraron respaldo y fueron fuertemente contradichas por los tribunales en varios estados. En cambio, las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo sí han sido prohibidas en virtud de la legislación penal que define la sodomía como un delito.

Es por este motivo, que algunos Estados aplican las leyes que prohíben la sodomía. El debate acerca de la educación sexual por la abstinencia ha traído la cuestión de las relaciones sexuales prematrimoniales a la vanguardia de lo que los políticos conservadores llaman la " culture wars ". De Wikipedia, la enciclopedia libre. Para una visión general sobre el enfoque católico, véase Moral sexual católica.

Para el conjunto de las catequesis del papa Juan Pablo II sobre el matrimonio y la procreación, véase Teología del Cuerpo.

Para la encíclica del papa Pablo VI sobre la postura de la Iglesia Católica respecto a la vida sexual humana, véase Humanae Vitae.

Teología y secularización en España. A los 40 años del Concilio Vaticano II. Consultado el 6 de mayo de Consultado el 8 de mayo de Sacred Congregation for the Doctrine of the Faith. Consultado el 29 de agosto de

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Esta estigmatización se asienta como una estrategia patriarcal que nos bipolariza a las mujeres en buenas madres, esposas, hijas y malas mujeres desvinculadas de un varón que las legitime. Nos hacían un juicio de valores. Hablando de sexo [Texto completo]. Por qué las trabajadoras sexuales creen fundamental el reconocimiento de sus derechos laborales. Infobae dialogó con dos de sus referentes. Artículos con pasajes que requieren referencias.

Desde el polo opuesto a la perspectiva del modelo holandés, Suecia aprobó en la Ley de prohibición de compra de servicios sexuales como parte de un decreto en contra de la violencia contra las mujeres, atacando directamente a la demanda.

En incluyen como delitos la compra de servicios sexuales tanto para uno mismo como para un tercero la contratación de una prostituta para la fiesta de un amigo, por ejemplo. Paralelamente, la prostitución ha aumentado en los países limítrofes. El modelo prohibicionista no considera la prostitución como una infracción, pero sí todas sus manifestaciones visibles captación, publicidad, gestión de establecimientos, explotación de beneficios, contratos….

Por ello, se castiga a prostitutas, clientes y proxenetas indistintamente como infractores. No obstante, la ley tampoco sanciona el intercambio en privado. Los modelos mixtos toman elementos de los anteriores, puliendo en ocasiones ciertos excesos de los modelos puros y, en otras, dando testimonio de la incoherencia y falta de coordinación de las políticas de muchos países ante la compleja realidad de la prostitución.

Un ejemplo de incertidumbre es Francia. A finales de se aprobó, no sin polémica , una propuesta de ley por la lucha contra el sistema prostitucional, que pretendía abolir la prostitución.

Abogaba entre otras cosas por perseguir al cliente, despenalizar a la prostituta y ofrecer permisos de residencia temporales a todas las trabajadoras extranjeras comprometidas con dedicarse a otra actividad.

En contra de la penalización a los clientes se movilizaron el Sindicato de Trabajo Sexual y varios usuarios famosos que llegaron a firmar un manifiesto. El Senado ha rechazado recientemente esta propuesta de ley y ha eliminado estas multas.

Italia ha sido históricamente un país tolerante. No obstante, no penalizó la compra de servicios sexuales.

El actual gobierno de Matteo Renzi se ha mostrado partidario de la legalización. La prostitución en España se enmarca también dentro de un modelo mixto, con todas las contradicciones e indefiniciones jurídicas que ello supone. Tampoco hay claridad en la lucha contra la trata. Volvieron hacer la petición con motivo del Día internacional de lucha contra la trata el 18 de Octubre de Antes de , todo tipo de proxenetismo coactivo o no era delito.

Tras la reforma del Código Penal se suprime el proxenetismo no coactivo como delito. Al pasar a ser legal la intervención lucrativa en prostitución, crecieron los prostíbulos y aumentó su visibilidad en los medios de comunicación. Dentro del confuso marco de la legislación nacional, son realmente las ordenanzas municipales las que regulan la prostitución en España.

Y en general han optado por un prohibicionismo que en ocasiones se encamina hacia el abolicionismo, pero sigue permitiendo actividades en privado. Las políticas de grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla se han orientado primordialmente a acabar con la prostitución callejera. Sus políticas han sido fundamentalmente represivas: El plan también contaba con medidas de reinserción y medidas de extradición para las prostitutas que algunos consideraron insuficientes y equivocadas.

Recientemente, Ana Botella, ha impulsado a comienzos de un segundo plan para acabar con la prostitución con multas de hasta euros para clientes y prostitutas.

En Barcelona la legislación ha sido similar, con la entrada en vigor en enero de de la Ordenanza Municipal para garantizar la convivencia y el civismo, que añadía a las políticas puestas en marcha en Madrid multas de hasta 3.

En Sevilla se aprobó el 26 de noviembre de el Plan de Acción Integral contra la Trata, la Prostitución y otras formas de Explotación Sexual , que también multaba a prostitutas y clientes con multas entre y euros. En Bolivia, los gastos en fiestas y el consumo de los mineros y de los comerciantes siguen siendo señalados con el dedo —también por la prensa— como un síntoma de frivolidad casi congénita ligada a su origen campesino e indígena, y no como la evidente prueba de un manejo eficaz.

Interpretada como el resultado de una predisposición psicocultural, se convierte en una categoría esencialista desligada de los procesos sociales, también del posible enriquecimiento de los pobres. El supuesto pobre debería cultivar la miseria, que es precisamente la fuente de su marginalidad y estigmatización.

Existían manuales que indicaban c ó mo distinguir los unos de los otros. Legitima la tutela, incluso la inferioridad cívica, de ciertos grupos de la población. De este modo, el criterio de la adecuación —o la no adecuación— a los valores y las normas de comportamiento requeridas por el capitalismo de mercado interviene en la reproducción de las jerarquías sociales.

Por lo tanto, sirve a los intereses de las clases dominantes. En Bolivia, la acusación moral a los pobres es un mecanismo central de descalificación del ascenso social de personas de origen campesina e indígena que amenazan la posición de las élites tradicionales pensadas como blancas o mestizas. De esta manera, el sufragio se mantuvo masculino, censitario y reservado a los letrados y como consecuencia vedado a las masas indígenas hasta Hacerse rico es tanto una cuestión de legitimidad y de autorización social como un proceso económico.

Ha alimentado la visión —entre la compasión y el desprecio— del resto de la sociedad, de la literatura 4 y de los medios de comunicación. Pero, en el transcurso de la década de , el ascenso de los precios de los minerales trastornó el panorama. Los ingresos de los mineros cooperativistas de Potosí, remunerados por la venta de su producción, se multiplicaron, a veces de forma exponencial. La ciudad cambió de cara: Los mineros también compraron autos, lujosos 4x4 y minibuses. Las bodas, los bautizos, las celebraciones a los santos y los rituales mineros tragaron montos considerables.

La mina atrajo a muchos migrantes provenientes de otras ciudades y de las comunidades campesinas indígenas de los alrededores. Obviamente no todos los mineros se han hecho millonarios; pero en mayor o menor medida todos han participado en la carrera por el consumo.

Los mineros, antes relegados a los barrios mineros, invadieron los espacios de la pequeña burguesía urbana. Frecuentaban los mismos restaurantes, las mismas escuelas y sus autos se disputaban las mismas calles embotelladas. Los trabajadores del subsuelo fueron recalificados de indígenas pobres a nuevos ricos. La prensa tampoco dudó en multiplicar los titulares edificantes: La ausencia de ahorro fue, junto con la violencia familiar y el adulterio, el principal argumento de su ilegitimidad 7.

Muchos pensaron que la embriaguez del dinero perturbaría el funcionamiento de una sociedad que, al tiempo de alentar el éxito nacido del esfuerzo individual, condena el enriquecimiento brusco, fuente de desigualdades demasiado explícitas.

En la lógica minera, esta interpretación se traduce en la idea de que los mineros tentados por el diablo y el poder del dinero se han sumergido en una vida de derroche y de transgresiones. Asimismo, pendientes de la mirada reprobadora de las clases superiores que no los aceptan en sus filas, los mineros han juzgado su éxito y alienado sus propios proyectos de ascenso social. Casi con alivio, con el sentimiento de retornar al orden, han visto venir la crisis del y luego la estabilización de los precios de los minerales a niveles no tan altos.

Solo la miseria podría justificar el comercio sexual: Este axioma influye, a menudo inconscientemente, en los trabajos de los investigadores.

El hecho de que las prostitutas dilapidarían su dinero es un postulado corriente en los estudios sobre la prostitución en las diversas regiones del mundo. Pero estos comportamientos no caracterizan el conjunto de sus gastos. La focalización en este aspecto y el poco interés por otras inversiones parecen corresponder a un sesgo ideológico.

En este caso, a las conminaciones morales de género se añaden aquellas relacionadas con la posición socioeconómica. Al igual que en el caso de los mineros cooperativistas, la ausencia de ingresos fijos hace que el gasto sea menos doloroso en tanto una nueva ganancia puede compensarlo un momento después. Gastar es también una manera de actualizar su motivación, de seguir movilizadas. Las mujeres con frecuencia cambian de ciudad, deben comer y divertirse fuera y por tanto en sociedad, lo que conlleva invitaciones recíprocas.

Estos gastos favorecen una nueva posición y un nuevo estatus dentro de las familias, quienes fingen no conocer el origen de estos ingresos.

Los argumentos conservadores se han basado en lo que se denomina la doble moral sexual: Se da por hecho que los hombres necesitan, y es bueno que tengan, relaciones sexuales variadas.

Desde la perspectiva conservadora la prostitución se considera "un mal menor". El "mal mayor" sería que los hombres no pudieran tener sus necesidades sexuales satisfechas Miguel, Ahora bien, la revolución sexual fue crítica con la doble moral pero no con la sexualidad tradicional masculina, de forma que se comienza a idealizar la figura del putero Miguel, Una de las claves de la reconceptualización de la prostitución a partir de los sesenta fue la teoría de la libre elección y el consentimiento: Las consecuencias de la revolución sexual fueron, en este caso concreto, similares a las de la doble moral tradicional: Actualmente, el patriarcado neoliberal 2 ha extremado la violencia de género contra las mujeres, a través de su deshumanización y cosificación, convertidas en mercancía que se pueden transformar en nuevos nichos de negocios.

La nueva función de la prostitución en este momento histórico neoliberal es reforzar la sensación de poder y dominio que debe acompañar a la masculinidad hegemónica mediante el uso misógino de la sexualidad.

La prostitución es una institución que sirve al mantenimiento del orden de género porque sirve a los hombres para apuntalar su masculinidad tradicional naturalizada, no penetrable y dominante y para extraer de ella o de su existencia un capital simbólico masculino, una especie de plusvalía de género frente a las mujeres Connell, Hoy en día, en España podemos diferenciar varias tipologías discursivas en torno a este fenómeno.

En un extremo se situarían las abolicionistas o antiprostitución, y en el otro las pro-legalización o pro-prostitución Gómez et al. Por ende, los clientes son cómplices de esta explotación sexual y se aprovechan de este privilegio patriarcal propio de su género. Se trataría de una institución por la que la sociedad regula el libre acceso de los hombres al cuerpo de las mujeres por un precio. Y ha sido y es tolerada derivada de la legitimación de una ideología patriarcal, y ahora también neoliberal Jeffreys, Anderson , conllevaría que las personas mujeres, sobre todo acabaran perdiendo el derecho a la autonomía sexual.

La tipología discursiva pro-legalización mantiene una postura amoral respecto a la prostitución: En esta línea se encuadran filósofas como Martha Nussbaum , quien sostiene que los problemas que pueda acarrear el realizar trabajo sexual proceden de factores coyunturales como el estigma social que rodea a la misma.

Con este texto pretendemos contribuir al debate en torno al fenómeno de la prostitución en nuestro país, analizando un aspecto de esta realidad que no ha sido tratado suficientemente: En el caso español, en un informe del año elaborado por la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer y de la Igualdad de Oportunidades del Congreso de los Diputados del Gobierno de España, se indica que existen unas Las investigaciones que analizan —y en algunos casos clasifican— al cliente de prostitución son relativamente recientes.

Otra destacada investigación en la que se realiza una tipología de los clientes de prostitución es la efectuada en Francia por el Mouvement du Nid. La tercera categoría incluye a los "consumidores de mercancías", que se acogen a su condición de "consumidores" para "comprar" aquello que se "vende". La cuarta categoría engloba a los que desean cumplir un imperativo de la sexualidad, de forma que pagan para ahorrarse problemas. Sin embargo, la mayoría de las investigaciones que analizan los motivos que alegan los hombres para demandar este tipo de servicio no elaboran una tipología de los mismos.

Así, Anne Allison analizó el consumo de prostitución en los clubs de Japón por parte de los hombres de negocios en el libro Nightwork: Allison afirma que muchos hombres se sienten coaccionados por el grupo, por lo que el consumo de prostitución funciona como una forma de control del género masculino, para demostrar ante el grupo de pares que son "totalmente hombres".

Una perspectiva diferente aparece en Sex Markets, en el que Giusta, Di Tommaso y Strom exploran la oferta y demanda de prostitución y concluyen que la mayoría de los hombres que utilizan estos servicios se sienten excitados por la idea de lo ilícito, de la transgresión: La sociabilidad, la necesidad de dominación y la diversión son algunos de los motivos que sobresalen en otros estudios.

La sociabilidad como motivo del cliente de prostitución se recoge en la investigación realizada en Brasil por Elisiane Pasini , donde se habla del hombre "habitual" para definir al cliente de prostitución. La necesidad de dominación se destaca en un trabajo sobre los clientes finlandeses publicado por Anne-Maria Marttila , donde se relaciona la demanda de sexo de pago con las estructuras de poder generalizadas y con la necesidad de dominación. Golding titulado Men who buy sex. Who they buy and what they know.

En España, el primer trabajo que analiza al cliente de prostitución es de José L. Solana , quien en publica el artículo "Prostitución de mujeres inmigrantes en la provincia de Córdoba", donde distingue dos tipos de clientes: García publican el libro Una aproximación al perfil del cliente de prostitución femenina en la Comunidad de Madrid.

A partir de 15 entrevistas a clientes españoles extrajeron los motivos para pagar por servicios sexuales: Barahona y García, Rafael López y David Baringo publican en el año el artículo "Ciudad y prostitución heterosexual en España: A partir de la realización de 12 entrevistas a diferentes hombres consumidores, establecen seis categorías: También en el año , Carmen Meneses analiza los motivos que tienen los hombres para pagar por sexo.

A partir de entrevistas, de las 14 razones para pagar por sexo, las tres con las que los clientes estaban en mayor acuerdo fueron: En , Enrique J. Díez publica el artículo "El papel de los hombres en la prostitución Gómez y Pérez publican en el libro Prostitución: En ese trabajo se realizaron 17 entrevistas a clientes, 5 entrevistas a grupos de discusión de colectivos masculinizados, 5 6 entrevistas a mujeres en prostitución, 2 entrevistas a transexuales en prostitución, 3 a dueños y gerentes de clubes de alterne, 1 a un trabajador de un club y 3 a técnicos de servicios sociales que trabajan con mujeres en prostitución Gómez y Pérez, Tal y como se desprende de las diferentes investigaciones que hemos analizado, el consumo de sexo de pago por parte de los varones se deriva de una forma concreta de entender el "ser hombre".

Si en el pasado los valores tradicionales del varón eran la paternidad responsable y el rol de protector y proveedor de la familia, hoy en día la virilidad se construye a través de una "compulsiva vida sexual" que se presume delante del grupo de pares masculinos.

Para desarrollar este trabajo, y con el fin de entender a nuestros sujetos de estudio, fue necesario reflexionar sobre la construcción de la masculinidad. El género es uno de los portadores de los mecanismos centrales mediante los cuales el poder y los recursos son distribuidos en una sociedad, y es a través de ellos como los individuos modelan los significados de sus vidas.

Los estudios de género analizan las relaciones asimétricas de poder y oportunidad que cada individuo tiene en la sociedad en función de su cuerpo sexual Ortner, En cualquier caso, la construcción de la identidad social masculina se relaciona con el sistema sexo-género de una sociedad Otegui, El consumo de prostitución viene a resaltar estas características, en donde en un mismo contexto cultural conviven distintos modelos de masculinidad que operan con mandatos de género diferenciados y en donde la sexualidad es una expresión del ejercicio de dominación y poder sobre los cuerpos de las mujeres en nuestra sociedad.

Debido a la heterogeneidad del perfil sociológico de los clientes, en este trabajo se optó por clasificar a los mismos en función del "relato" elaborado en relación con su experiencia y percepción en torno al fenómeno de la prostitución.

Para analizar sus narraciones se optó por aplicar el marco teórico del "frame analysis" Gerhards, ; Goffman, , con el fin de estructurar coherentemente sus relatos y clasificarlos en categorías para mejorar su manejo y comprensión.

Por lo tanto, los marcos son construcciones que dan significado a dicha realidad y estructuran la comprensión de la misma Snow et al. En el siguiente apartado se describen las dimensiones de enmarcamiento centrales en el discurso ideológico de los clientes de prostitución en nuestro país, y en sus proclamas legitimadoras de objetivos, intereses e ideologías, a partir de las declaraciones extraídas en las entrevistas individuales y grupales realizadas a los mismos.

El resultado fue la identificación de cuatro tipos de clientes a los que hemos denominado "cliente misógino", "cliente consumidor", "cliente amigo" y "cliente crítico" véase Figura 1 8. En este grupo encontramos hombres de todas las edades y situaciones sentimentales. Ninguno de ellos tiene estudios superiores y todos desempeñan trabajos asociados a salarios bajos. En relación con su ideología no hemos encontrado a ninguno que se defina como de centro o de izquierdas.

Para los clientes misóginos la existencia de servicios de prostitución es algo normal y necesario. No observan ninguna "zona oscura" en este negocio, adoptan una actitud totalmente acrítica e irreflexiva y naturalizan la existencia de la prostitución al considerarla consustancial a la humanidad:. Comparten la percepción de que todas las mujeres son "putas", pues en sus acciones y relaciones afectivo-sexuales ellas tienen siempre un interés económico y material.

Yo creo que cuando una mujer va al sexo, va La imagen que tienen de la prostitución resulta muy banal. Se ven a sí mismos como víctimas de un sistema en el que la ambición materialista de las mujeres les obliga a gastar su dinero. Algunos hombres siempre han querido imaginar que las prostitutas son libres para escogerlos a ellos y para sentir verdadero placer con ellos. Es una fantasía sexual que crean y mantienen para reforzar su propia masculinidad hegemónica.

Para este perfil de cliente las mujeres se prostituyen porque quieren, porque realizan un trabajo cómodo con el que ganan mucho dinero y sin grandes esfuerzos:. Yo estoy seguro que muchas de las prostitutas que hay las ponen mañana a fregar a euros el mes, no van a fregar

Rafael López y David Baringo publican en el año el artículo "Ciudad y prostitución heterosexual en España: El sexo es algo que el hombre tiene ganado para su territorio y la mujer simplemente tiene que ceder y dar placer. Los principales teóricos del comunismo se oponían a la prostitución. Por esta situación de privilegio, creen necesario el reconocimiento legal de su trabajo, para que todas puedan trabajar en condiciones dignas. Hoy en 12 de ellas tenemos prohibidos los cabarets. Lo mismo sucede con el trabajo sexual. Los mineros cooperativistas de Bolivia frente a la recesión.

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